En esta primera entrada nos vamos a centrar en las llamadas rabietas que , con total seguridad, han cogido alguna vez nuestros hijos.
Siempre pensamos que esta forma de actuar de nuestros hijos cuando aún son pequeños( en una edad comprendida entre los 2 a 4 años) forma parte de la normalidad de los mismos, pero nos hemos parado a pensar donde está el límite, si es que existe?.
Aunque no nos hemos parado a pensarlo, forma parte del desarrollo de su carácter, donde empiezan a definirlo, donde ya empiezan a tomar decisiones respecto de sus preferencias y aunque ésto es muy importante al forjar su individualidad, debemos de poner límites a estas situaciones.
Los padres debemos actuar en consecuencia y lo primero de todo es no ponernos nerviosos y actuar de forma equivocada.
Para ello, lo primero que debemos hacer ante una situación en el que el niño está descontrolado montándote el "pollo", es no utilizar el mismo tono que él está utilizando, sino todo lo contrario, ya que no podemos olvidarnos que nosotros somos los adultos y disponemos de recursos suficientes para paliar la situación.
Esta situación se ha creado porque el niño insiste en querer algo sí o sí. Así que lo siguiente que haremos será dirigirnos al niños y ser claros y concisos, sin rodeos, y decirle que NO, por no ser el momento adecuado o simplemente porque los padres no ven adecuado aceptar su petición.
Por consiguiente, le vamos a dar una alternativa en la que podrá elegir entre entender los motivos por los que los padres deniegan su petición o recibir un "castigo" en el que se le hará responsable de sus actos. Todo ello si gritos ni dramas, sólo haciéndolo saber que somos los padres los que vamos a poner los límites ante un comportamiento inadecuado.
A pesar de definir dichos límites, debemos de intentar tranquilizarlos hablándole a su altura, queriendo decir con ésto, que nos agacharemos y lo acariciaremos tocándole la cabeza, la cara, los brazos, porque los niños responden rápidamente al contacto físico con sus padres y así re relajará más rápidamente. Si por el contrario no es suficiente con eso, es momento para dejarle solo un rato, que será él el que venga a nosotros, reclamando atención y será cuando nosotros aprovechemos la situación para explicarle lo que ha hecho mal y buscar una solución.
Mi consejo es que aunque nos saque de nuestras casillas esta situación, nunca peguemos ni un azote en el culo (aunque sinceramente yo sí lo hice alguna vez), hay que evitarlo, porque después de hacerlo, acabamos con cualquier otro recurso educativo o de aprendizaje. Y además no sirve de nada, lo único que podemos conseguir es que genere miedo o que por imitación pegue a otro niños en cualquier otra circunstancia.
Después de todo lo anteriormente expuesto y a modo de resumen haremos hincapié que ante una rabieta le hablemos con tranquilidad, le escucharemos, haremos que expresen sus deseos, su capacidad de elegir......aunque siempre teniendo las ideas claras de que hay cosas innegociables.
Y recordando que son niños y que no debemos exigirles que se comporten como adultos, por lo que tenemos que ser flexibles. Y recordar que al igual que los adultos, los niños tienes días mejores y peores, así que como ya sabéis mi frase preferida......actuar con sentido común!!!!!!, todo se solucionará mejor.
Deseo que mis consejos os sirvan de ayuda y que corrijáis comportamientos educando, es la única manera que tenemos para que nuestros hijos vayan creciendo de la mejor manera posible.
Espero vuestra participación. Saludos a todos.
Muy interesante
ResponderEliminarMuchas gracias. Espero poder aportar algunos consejos
ResponderEliminarCuando un niño tiene un carácter fuerte y es de tener rabietas, es tan difícil saber actuar correctamente
ResponderEliminarEfectivamente!!!! Por eso digo que siempre tenemos que actuar con sentido común, que casi siempre es más efectivo que ponerse nervioso.Y siempre intentar aprender de esas situaciones.
EliminarGracias por tu comentario
Mariaa....por que no se te ocurrió esto años atrás?jeje
ResponderEliminarInteresante información, gracias
Amiga mía,esto llega después de mucha formación y bastante experiencias vividas....ahora ya somos "expertas" jaaaa.
ResponderEliminarAmiga me alegro mucho de tenerte aquí
Pues toda la razón amiga!!! Las dichosas rabietas!!! Yo soy una de las que se pone de los nervios!!! El mio es..... Pugffff, menos mal que ya se calmo algo jaja
ResponderEliminarConforme van creciendo se va pasando, pero siempre tienen etapas nuevas a las que tenemos que enfrentarnos.
ResponderEliminarBienvenida amiga!!!